miércoles, 7 de mayo de 2014

El primer rascacielos del mundo con energía neta cero


  EN 2019 LA TORRE DE ENERGÍA PERTAMINA SE LEVANTARÁ EN INDONESIA


Una empresa Indonesia proyecta la torre energéticamente perfecta.



Una construcción de 99 plantas, con 20.000 trabajadores y un complejo campus, que se autoabastezca de energía. El reto más importante para la arquitectura sostenible presidirá el centro de Jakarta como símbolo del compromiso del país con el medio ambiente.

La compañía energética indonesia Pertamina inaugurará, en 2019, el primer rascacielos del mundo que sólo consume la energía que produce. Una imponente construcción de 99 plantas adornará el centro de la capital del país asiático, Jakarta, y estará rodeado de un campus sostenible que consta de una mezquita, un centro deportivo y un auditorio de 2.000 plazas para las artes escénicas. En la parte interior del rascacielos habrá una serie de turbinas de viento que proporcionarán una cuarta parte de la energía total que consumirá el edificio.

En la Torre de Energía Pertamina podrán trabajar hasta 20.000 empleados, que no pasarán calor aunque Indonesia esté situada justo en el ecuador del planeta: una fachada ondulada y unas cortinas móviles permitirán el paso de la luz pero protegerán la torre del deslumbramiento y el calor del sol. La instalación de un sistema de refrigeración radiante reemplazará los aparatos de aire acondicionado.

Los otros edificios del campus estarán cubiertos por paneles solares, pero será la energía geotérmica (aquella energía renovable que aprovecha el calor desprendido por el planeta) la fuente de alimentación principal de la torre.

El edificio está pensado para ser un símbolo del compromiso de Indonesia con el desarrollo sostenible. El estudio de arquitectura que hay detrás de semejante construcción es Skidmore, Owings & Merrill (SOM), el mismo que diseñó el Greenland Group Suzhou Center en China, una torre que consume el 60% menos de energía que los rascacielos convencionales.

Scott Duncan, diseñador jefe de SOM, declaró a la revista Fast Company que para sus arquitectos e ingenieros es muy emocionante trabajar en una torre para la que la energía es la consideración principal en el diseño. También evidenció el cambio de perspectiva que ha sufrido la construcción de rascacielos: históricamente, los edificios súper altos se han centrado en desafíos estructurales resistir la gravedad y las fuerzas sísmicas y eólicas; ahora las reglas han cambiado, y la energía se ha convertido en el objetivo de nuestra generación.

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